El sector de los seguros, tanto a nivel europeo como español, ha sido uno de los pocos con incremento de negocio y resultados en 2011. Lo fácil sería afirmar que la buena situación se debe a su carácter anticíclico, pero hay que resaltar su esfuerzo por mejorar la eficiencia y el tratamiento de los riesgos para adaptarse a Solvencia II, que entrará plenamente en vigor en 2014.