Los centros de salud son organizaciones de servicios en el sentido más clásico. En este capítulo se aborda la concepción y diseño de un servicio adecuado, y se particulariza a la gestión de la empresa sanitaria. Para ello se tienen en cuenta los cambios en el entorno sanitario, tales como las crecientes exigencias de una población con mayor bienestar que está más informada y es más sensible a la calidad médica. En consecuencia, aparece el paciente-cliente, que exige calidad en la intervención quirúrgica y en su cura, pero que además busca una plena satisfacción con sus expectativas de comodidad y trato personalizado durante su estancia en el centro médico. Por otro lado, la constante mejora de la sanidad pública y la aparición de centros privados en régimen de competencia han ampliado sustancialmente la oferta sanitaria. Esta mayor competencia ha hecho que los gestores de los centros sanitarios empiecen a plantearse su oferta de servicio más allá del tratamiento médico como algo importante.