Liderazgo y dirección de personas RSS

  ¡Relájese! Las vacaciones son buenas para su rendimiento y bienestar 

Fritz, Charlotte; Sonnentag, Sabine
Imprimir Compartir

Las vacaciones de verano ya están aquí y millones de personas de todo el mundo se aprestan a disfrutarlas. Una magnífica ocasión para dar respuesta a varias preguntas que asaltan a empresas y empleados por igual: ¿De verdad mejoran las vacaciones nuestro bienestar y nuestro rendimiento en el trabajo? ¿Cuánto tiempo de descanso necesitamos para reponer fuerzas y recuperar la sensación de satisfacción personal y profesional? ¿Y cuál es la mejor manera de pasar nuestras vacaciones: socializar con amigos, hacer un curso o simplemente relajarnos?

En opinión de la candidata doctoral Charlotte Fritz, de la Universidad Técnica de Braunschweig (Alemania), las vacaciones y fines de semana ciertamente reducen nuestros niveles de estrés y mejoran nuestra sensación de bienestar. Pero ojo, los efectos positivos de las vacaciones desaparecen rápidamente, por lo que el sistema europeo de un mes seguido de vacaciones al año no parece una buena idea. "Nos vendría mucho mejor tomar varias vacaciones cortas a lo largo del año", asegura Fritz.

Junto a su colega Sabine Sonnentag, Fritz ha estudiado tres temas clave del ámbito de los recursos humanos: los efectos de las vacaciones y fines de semana en el bienestar y en el rendimiento del trabajo y las relaciones causa-efecto entre el trabajo de un empleado y su estado de ánimo. Fritz presentó los resultados de sus tres estudios -"Recovery, Health and Job Performance", "Vacation, Well-Being and Job Performance" and "Causal Relationships Between Mood and Job Performance" ("Recuperación, salud y rendimiento en el trabajo", "Vacaciones, bienestar y rendimiento en el trabajo" y "Relaciones causa-efecto entre estado de ánimo y rendimiento en el trabajo"- en el marco de un seminario organizado por Steven Poelmans, profesor de Dirección de Personas en la Organización de IESE.

Empecemos por las vacaciones. De acuerdo con los resultados del estudio longitudinal de Fritz y Sonnentag, realizado con la participación de más de 220 empleados de 16 universidades alemanas, las vacaciones reducen considerablemente las quejas de salud y agotamiento. Así, los empleados parecen reponer las fuerzas que después reinvertirán en el trabajo. Sorprendentemente, aunque los participantes en el estudio mostraron el mismo nivel de rendimiento en el trabajo antes y después de las vacaciones, sí que advirtieron que les supuso menos esfuerzo llevar a cabo una tarea después de tomarse unos días libres.

Pero hay truco. "Descubrimos que los pensamientos negativos acerca del trabajo durante las vacaciones afectan directamente al número de quejas de salud", señaló Fritz. Es decir, tener pensamientos negativos sobre el trabajo puede impedir que la persona recargue las pilas. Por el contrario, los pensamientos positivos sobre el trabajo durante las vacaciones no tienen mayor trascendencia.

Según Fritz, la euforia de las vacaciones pasa pronto. "Analizamos si el desánimo ya era perceptible tan sólo dos semanas después de las vacaciones", explicó Fritz. "Mientras que otros han hallado efectos de desánimo importantes a las cuatro semanas, en nuestro caso advertimos unos cuantos pasadas sólo dos semanas". En concreto, las quejas de salud reaparecieron con más fuerza si cabe, apuntó Fritz.

Respecto a qué es lo que deberíamos hacer en nuestras vacaciones para optimizar nuestra sensación de bienestar, Fritz zanjó la cuestión con un "Relájense". También apuntó que las "experiencias de aprendizaje" -aprender nuevas destrezas, hacer un curso de idiomas o alpinismo- parecen reducir los niveles de agotamiento y mejorar el bienestar relacionado con el trabajo al volver de vacaciones. Naturalmente, nada de esto funciona si a un empleado le llueven problemas no relacionados con el trabajo durante sus vacaciones. Contratiempos como pinchazos en carretera, niños que no paran quietos o conflictos personales pueden impedir que repongamos fuerzas. Por otro lado, darse de bruces con una montaña de trabajo acumulado a la vuelta de las vacaciones arruina cualquier sensación de paz posvacacional.

En cuanto a los fines de semana -esas minivacaciones que disfrutamos cada semana- Fritz observó que, ciertamente, ayudan a recuperarnos del estrés en el trabajo. De acuerdo con su estudio de casi 90 trabajadores de servicios médicos de emergencia alemanes, pensar de forma positiva en el trabajo durante el fin de semana aumenta la sensación de salud relacionada con el trabajo. Del mismo modo, pasar tiempo con la familia y amigos es beneficioso. "Vimos que la actividad social mejora el rendimiento de una persona tras el fin de semana", explicó Fritz. Pero, de nuevo, atención a los molestos problemas no relacionados con el trabajo, ya que pueden consumir fuerzas en lugar de reponerlas.

Por último, Fritz y Sonnentag estudiaron de qué manera están relacionados los estados de ánimo de una persona con su rendimiento en el trabajo. Un estudio de más de 170 funcionarios alemanes reveló la relación entre estados de ánimo positivos y rendimiento proactivo en el trabajo. "Notamos que ponerse de buen humor por la mañana ayuda a trabajar mejor por la tarde", explicó Fritz. Otro resultado sorprendente: "Cuanto más proactiva es una persona por la mañana, peor es su estado de ánimo por la tarde". Sin embargo, esto último sólo es aplicable a aquellos a quienes les cuesta recuperarse. En otras palabras, si hacemos un esfuerzo excesivo por la mañana, estaremos agotados y de mal humor por la tarde.

Fritz y Sonnentag también se interesan por lo que denominan "desbordamiento", la conexión entre las condiciones en el trabajo y las del hogar. Por ejemplo, ¿hasta qué punto la vida familiar de una persona afecta a su trabajo y viceversa?

Fritz resumió sus hallazgos con un consejo práctico que debería tener en cuenta cuando haga su maleta: "Durante sus vacaciones -haga lo que haga-, no piense negativamente en el trabajo".

Si está interesado en alguno de los estudios presentados en este seminario, puede contactar directamente con Charlotte Fritz.

Artículo basado en:  Recovery, Health and Job Performance
Editorial:  Work, Organizational, and Social Psychology Unit - TU Braunschweig
Año:  2004
Idioma:  Inglés

Material relacionado